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Asalto al tren del dinero (nota = 6,8)

Me vino bien el sábado por la noche, para salir un poco de películas durillas, ver con mi madre y con mi hermano una fruslería como es Asalto al tren del dinero. Mi hermano y yo llevábamos tiempo queriendo verla entre otras cosas porque, según mi hermano, la ponen muchas veces en Telemadrid y eso para él quiere decir que es buena. Mi hermano se la vendió a mi madre diciendo que no era una peli del oeste, que mi madre las odia, pero yo cuando vi que era de Wesley Snipes y de Woody Harrelson supe que no le iba a gustar. Cuando leímos que tenía un 5,5 en IMDb estuvimos a punto de dejarla, pero tampoco tenía nadie una idea mejor ni ganas de pensar en otra.

Y, efectivamente, la peli no da mucho de sí. Encima la traducción del título en español engaña, porque el asalto es solo al final de la película. Con ese título uno espera que toda la peli se base en un plan para asaltar un tren. Pero no. La peli se basa más en las relaciones entre los dos polis interpretados por Wesley Snipes y Woody Harrelson con otra policía intepretada por una joven Jennifer López y algunos de los trabajos que hacen juntos, que consisten sobre todo en poner cebos en el metro para pillar a maleantes. Entre esas misiones van pasando cosas como lo del hombre antorcha que le da por quemar a vendedoras de tiques en el metro o lo del tren del dinero con un encargado medio loco que pone por delante la integridad del dinero que la de las personas.

Pero, vamos, que la película no tiene demasiada chicha. El motivo por el que tienen que asaltar el tren es bastante obvio y previsible, relacionado con las deudas. Quizás lo más entretenido de la película es la última parte cuando tienen que huir o lo de «—No le pegues tú. —¿Por qué? —Porque ya lo hago yo». Por lo menos al final no pasa lo que uno se temía que iba a pasar y que podría haber hecho que la peli ya sí que fuera mala con ganas.

¿Por qué se llama Asalto al tren del dinero? Porque al final de la película se asalta este tren (Money train) que lleva el dinero que se va recogiendo por las distintas estaciones del metro. Para justificar el asalto en la película el encargado del tren es un hombre malvado que acaba quedando como el criminal.

A Woody Harrelson, por cierto, le he visto últimamente en dos capítulos de True detective, serie que de momento no me está gustando demasiado. Es como un capítulo de Bones o Castle alargado y más desagradable.

Ahora me ves (nota = 9,1)

Cuando la vi en el cine le puse un 10 en IMDb y hoy que he visto Ahora me ves en casa le doy un 9,1, pero por no quitarle el trono a la segunda parte del Quijote.

Y es que la película es buena, entretenida, con un argumento buenísimo, muy bien tramado, con trucos de magia increíbles, actores magníficos y un final genial. Está a la altura e, incluso las supera, de películas de magia como El ilusionista, pero también de películas de timos como El golpe, Ocean’s Eleven o Nueve reinas. Encima tiene escenas espectaculares, robos a lo grande. La historia encima es bonita.

Y el reparto, como he dicho, es magnífico. Salen bastantes de los que me gustan: Woody Harrelson, Mark Ruffalo, Jesse Eisenberg y para colmo Morgan Freeman y Michael Caine. Y a esto se suma el encanto de Mélanie Laurent. Todos se combinan a la perfección.

Por lo que veo, el director Louis Leterrier tiene luces y sombras. Tiene Transporter 2, que creo que me gustó, Danny the dog, que me encantó, la de Hulk de Edward Norton, que mi hermano no me deja ver porque dice que es malísima y la de Furia de titanes, que no me gustó demasiado, aunque en este caso era difícil que me gustara porque yo era fanático de la antigua. Ya veré la nueva en 2015, Grimsby, con Borat, Penélope Cruz y Mark Strong entre otros.

En resumen, un peliculón que recomiendo encarecidamente y que me reconcilia con el cine; más después de haber sufrido tanto con El sentido de la vida. Y con esta empezamos con el plan de ver películas buenas aunque ya las hayamos visto antes que ver malas. Y si vemos malas, el lema es que para ver una mala, mejor una conocida.