Archivo de la etiqueta: Plácido

Lista por ver/leer 3

20150321_161631La catedral del mar
Paul Auster – Brooklyn Follies
Fausto
Así habló Zaratustra
Gulliver
Pilares de la tierra
La montaña mágica
Memorias de Adriano
La conjura de los necios
Elogio de la locura
La feria de las vanidades
Discurso del método
Del sentimiento trágico de la vida
Manifiesto comunista
Mi lucha
Archipiélago Gulag
Mortal y rosa
Bernal Díaz del Castillo
Carmen
Juana la Loca
Los Borgia
Medici: padrinos Renacimiento
Los Tudor
El Corán
El libro de Mormón
La interpretación de los sueños
Kawabata
Rebecca
Rayuela
Casa de muñecas
Ubú rey
Ensayos Montaigne
Alice Munro
Fred Vargas
Anna Gavalda
Zalacaín
AMDG Ayala
Los detectives salvajes – 2666 – Bolaño
La tregua – Benedetti
El jinete polaco – Muñoz Molina
Tiempo de silencio
Bomarzo
Beatriz y los cuerpos celestes
Libro de Job de la Biblia
Gogol – Almas muertas / Taras Bulba
Knut Hamsun – Hambre
Tristam Shandy
John Banville – El mar
Plácido
La dama de hierro
Poemas de Paul Celan
Céline – Viaje al fin de la noche
Sandor Marái – El último encuentro
Echegaray
Love Story
Novelas ejemplares
Persiles Segismunda
La verbena de la paloma 1963
Capitán Blood
M vampiro
Sostiene Pereira

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Plácido (nota = 6,5)

Tal y como me propuse hace tiempo, tengo que ver al menos una película española por fin de semana. Esta vez me decidí por una que siempre aparece como una de las mejores del cine español: Plácido. Sentía bastante curiosidad, después de haber disfrutado de otras de Berlanga como El verdugo, Bienvenido Mister Marshall y, sobre todo, con La escopeta nacional.

Y lo siento, pero a esta no le pillé la gracia, a pesar de que tiene muchos de los ingredientes berlanguianos como los malentendidos, las reuniones de personajes variopintos, los diálogos absurdos, etc. Reconozco que no estaba en mi mejor tarde. Me pareció una película demasiado loca, donde no hay ni un momento de silencio, donde todos hablan a la vez y hay mucha apostilla, lo cual es típico de Berlanga, pero a mí en esta me pareció excesivo y un poco irritante, desproporcionado e innecesario. Y encima el argumento no terminó de convencerme, no porque sea malo, que está bien hilado, sino porque no le encontré interés y no me hizo gracia. Es más bien agobiante, sobre todo por lo de la letra que tiene que pagar Plácido. Solo me pareció interesante y algo gracioso la forma en la que está retratada la supuesta caridad cristiana con lo de acoger a un mendigo en Navidad y las aportaciones de los mendigos, Ciges entre ellos.

Quizás el rechazo que me produjo la película se deba a Cassen, Plácido, que no me gusta. Aunque la verdad es que hasta a López Vázquez le encontré peor aquí que en otras películas. Me sorprendió, por cierto, ver a un Manuel Aleixandre tan joven.

En fin, que me llevé una pequeña decepción. Seguramente la vuelva a ver otro día por si era yo, que estaba en mala disposición. Creo que la ponen en Navidad todos los años. A ver si la pillo un día haciendo zapin.

¿Por qué se llama Plácido? Porque el protagonista, interpretado por Cassen, se llama así. Es un hombre sencillo que ha sido contratado para llevar una estrella de Navidad en su motocicleta con el fin de promocionar la campaña de acoger a un mendigo en casa por Navidad. El argumento de la película se sustenta en la necesidad de Plácido de pagar una letra y tener que perseguir a los personajes para que le dejen dinero por distintos escenarios.