Archivo de la etiqueta: novelas ejemplares

Lista por ver/leer 3

20150321_161631La catedral del mar
Paul Auster – Brooklyn Follies
Fausto
Así habló Zaratustra
Gulliver
Pilares de la tierra
La montaña mágica
Memorias de Adriano
La conjura de los necios
Elogio de la locura
La feria de las vanidades
Discurso del método
Del sentimiento trágico de la vida
Manifiesto comunista
Mi lucha
Archipiélago Gulag
Mortal y rosa
Bernal Díaz del Castillo
Carmen
Juana la Loca
Los Borgia
Medici: padrinos Renacimiento
Los Tudor
El Corán
El libro de Mormón
La interpretación de los sueños
Kawabata
Rebecca
Rayuela
Casa de muñecas
Ubú rey
Ensayos Montaigne
Alice Munro
Fred Vargas
Anna Gavalda
Zalacaín
AMDG Ayala
Los detectives salvajes – 2666 – Bolaño
La tregua – Benedetti
El jinete polaco – Muñoz Molina
Tiempo de silencio
Bomarzo
Beatriz y los cuerpos celestes
Libro de Job de la Biblia
Gogol – Almas muertas / Taras Bulba
Knut Hamsun – Hambre
Tristam Shandy
John Banville – El mar
Plácido
La dama de hierro
Poemas de Paul Celan
Céline – Viaje al fin de la noche
Sandor Marái – El último encuentro
Echegaray
Love Story
Novelas ejemplares
Persiles Segismunda
La verbena de la paloma 1963
Capitán Blood
M vampiro
Sostiene Pereira

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Novelas ejemplares de Miguel de Cervantes (nota = 7,8)

Ayer terminé de leer las Novelas ejemplares de Cervantes, otro de los imprescindibles que me faltaban por leer.

La primera impresión es que el estilo de Cervantes es magnífico, la sintaxis es insuperable, el tono es embelesador, pero cuando de verdad se convierte en una maravilla es con el tema de la locura. Por eso, estas novelas, aunque tienen un toque parecido al del Quijote, no llegan a su nivel. Solo El licenciado Vidriera, a la que yo le daría individualmente más de un 8,5, es decir, la recomendaría vivamente, se acerca a la brillantez del Quijote. Las respuestas del licenciado, su crítica a los malos poetas y las bromas que le gastan son muy graciosas. En algunos casos hacen falta notas —yo cogí un libro de Castalia que tenía mi hermano— para entender los juegos de palabras y las respuestas en latín. El resto de novelas son historias bastante simples donde siempre hay una separación entre amados, siendo siempre la amada la más bella que ojos hayan visto, o entre familiares. La separación generalmente es o por un rapto o por una huida por deshonra. Y siempre hay un feliz reencuentro. Nunca acaban mal, tal como creo que advierte Cervantes en el prólogo. Los malos siempre son castigados y los buenos premiados.

Me llamó la atención que Rinconete y Cortadillo, que es la más famosa, es bastante mala, a mi gusto la peor. Tampoco es demasiado bueno el Coloquio de los perros, también famoso, que aparece dentro de El casamiento engañoso. Las mejores para mí, bastante lejos de El licenciado Vidriera, que es otra cosa, son El amante liberal, con una divertida historia de moros y barcos, La española inglesa, donde el amor verdadero triunfa, o El celoso extremeño, donde un hombre muy celoso encierra a su esposa. Pero, vamos, que son todas entretenidas pero simples.

El hecho de que el argumento y la temática sean bastante simples e ingenuas no quita que como me pasa con el Quijote este haya sido uno de los pocos libros en los que a veces subrayo cosas no por lo que en ellas se dice sino por cómo están escritas, con un léxico y una sintaxis que no he visto en nadie más.

Ahora me quedan La Galatea y Persiles y Sigismunda. Pero antes seguramente me lea Los detectives salvajes de Bolaño, El Buscón o Conversación en La Catedral de Vargas Llosa. Aún tengo que decidir.