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La maravillosa orquesta del alcohol (10 de abril, Joy Eslava)

Ayer alguien me llevó por sorpresa al concierto de La maravillosa orquesta del alcohol (La M.O.D.A.). Un regalazo, sabiendo que para mí, sin haberlos escuchado aún demasiado, son uno de los mejores grupos españoles de la actualidad, al nivel de Supersubmarina o Vetusta. No llegan a tener ningún temazo a lo Puta vida o Valiente, pero sí una música en general muy buena. Esto ha hecho que me decida a escribir la primera entrada (de las más de 300 del blog) sobre un concierto. No pondré nota, pero la ocasión merecía la pena.

Al llegar, Joy Eslava no estaba demasiado lleno (sí la pista central), algo que me extrañó y a la vez me enfadó, al considerar lamentable que, habiendo tanto amante y sorprendente entusiasta de Mumford & Sons o de The Lumineers (que son peores que la M.O.D.A. y tienen a mi gusto solo dos o tres canciones decentes), no hubiera más gente en el concierto de un grupo español que se podría llegar a equiparar en instrumentos y estilo a ellos. Pero he leído en el Metrópoli que las entradas estaban agotadas, lo cual no solo me satisface porque el grupo lo merece, sino por el hecho de que no se pasaran vendiendo entradas y se pudiera estar algo holgados en la parte de atrás.

Nada más empezar, la característica, rasgada, intensa voz de David se hizo con la sala. Y, por si no fuera bastante, los “exóticos” instrumentos (acordeón, mandolina, saxofón y demás) le acompañaron en un no demasiado largo, pero sí contundente concierto. Pronto tocaron Miles Davis, una de las mejores junto con Amanecederos, y a mitad de concierto tocaron mi favorita, PRMVR. Pondría vídeo que hice, pero la escucharéis mejor en un vídeo bueno:

Aquí les podéis ver en directo en 1932, una de las canciones más redondas en vivo (del disco anterior):

Aquí en videoclip:

Y aquí en concierto de Radio 3, donde mejor se les puede ver:

Si alguna pega se le podría poner a este sexteto burgalés, que a veces recuerda a Quique González (que estaba en el concierto) y a 84 (aunque yo creo que 84 pecó de hacer música demasiado buena para el oído popular), es que la personalísima voz de su cantante y los instrumentos podrían hacer que todas las canciones sonaran iguales (riesgo que también corre Iván Ferreiro), pero lo solventan bien con canciones variadas y muy distinguibles.

Si a todo esto le sumamos letras de calidad (el título del último disco veo que está inspirado en Benedetti, por ejemplo), tenemos ante nosotros, como decía, una de las mejores bandas (u orquestas) del panorama nacional.

En fin, ¡vaya regalazo! ¡Qué alegría haber ido! ¡Qué alegría que salgan grupos así! Ya he metido algunas de las canciones en la lista del blog. y, por supuesto, algunas están en las de mejores de 2015 y en la de mejor Indie español.

Tanto gusto fue verles que me compré la camiseta (hasta el logo es genial) y la lucí después con orgullo en la discoteca de turno. Normal que a la gente que conocía el grupo les diera envidia que escuchara Los hijos de Johnny Cash en directo y que los que no les conocían y se rieron del nombre del grupo, luego resulta que sí conocían alguna canción suya.

2015-04-11 12.47.10Preguntaban en el título de su anterior disco que quién nos va a salvar. Pues vuestra música, ¡que es muy buena!

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La milla verde (nota = 8,0)

Un amigo al que le encanta La milla verde me sugirió para hacer más completo el blog que viera e hiciera críticas de películas buenas, aunque ya las hubiera visto. Tenía razón y le hice caso. Con ese espíritu pensé que lo más apropiado era, precisamente, empezar por La milla verde. Seguir leyendo La milla verde (nota = 8,0)

Maldito karma de David Safier (nota = 6,8)

Una amiga me ha pedido la opinión como Académico de Maldito karma de David Safier, que se lo habían recomendado. Yo no me lo leí en su momento, de hecho lo había borrado de mi memoria. Para no fallar como Académico, a pesar de que debería estar más centrado en libros en lengua española (ayer empecé una lista concienzuda de los que me faltan), me lo he leído de corrido, con el curioso aliciente además de que en el resumen he visto que la trama gira alrededor de la conversión de la protagonista en una hormiga. Nada más apropiado después de haber leído El asno de oro de Apuleyo.

IMG_20150127_194203Lo malo es que en este caso ni la traducción ni la picaresca están a la altura. Es verdad que el argumento es ameno y que se podría destacar, con algo de esfuerzo, alguna escena graciosa, pero en general el libro es una mediocre mezcla del ya citado Asno de oro, del Cuento de Navidad de Dickens o de ¡Qué bello es vivir! con toques de Tom Sawyer y de La señora Doubtfire; incluso tiene cierto regusto a  El escarabajo de Mujica Lainez, al menos la parte que leí antes de dejarlo. Pero, a pesar de asemejarse a obras de ese calado, no pasa Maldito karma de ser una novela demasiado simple, con algunas situaciones demasiado cogidas por los pelos y, como digo, sin demasiada gracia, con unos personajes poco atractivos y con un estilo muy ramplón, a veces, incluso desagradable con tanto innecesario puto. Solo se salva el bonito mensaje del viaje purificador; mensaje, eso sí, más que trillado en la literatura y en el cine y que aquí no es ni romántico ni excesivamente divertido. Y todo esto pasando por alto la parte final, excesivamente larga, que con una pizca de ingenio se podría haber abreviado si se hubiera querido.

Así que Maldito karma es una novela amena, que se lee rápido, pero que no aporta demasiado, con la que me refuerzo en mi idea de que, puestos a perder el tiempo leyendo, mejor hacerlo con obras maestras y no con esta literatura populista y mala que nos circunda pero que, por desgracia, es la que se vende.

¿Por qué se llama Maldito karma? Debería llamarse Bendito karma porque el final es feliz, pero se llama así porque el karma es el detonante de todas las alocadas vicisitudes que le acontecen a la protagonista de la historia que se narra. Por haberse portado mal, la protagonista, Kim, se verá envuelta en una sucesión de reencarnaciones con las consecuentes desventuras.

¿Por qué o por qué no leerla? Se lee rápido y no requiere demasiado esfuerzo, así que es idónea para leerla en los descansos de una vida agitada. Pero no me parece que sea tan graciosa como se dice. No pensaba que pudiera salir esto de mi boca tan rápido, pero mejor leer El asno de oro.