Archivo de la etiqueta: cortazar

Lista por ver/leer 3

20150321_161631La catedral del mar
Paul Auster – Brooklyn Follies
Fausto
Así habló Zaratustra
Gulliver
Pilares de la tierra
La montaña mágica
Memorias de Adriano
La conjura de los necios
Elogio de la locura
La feria de las vanidades
Discurso del método
Del sentimiento trágico de la vida
Manifiesto comunista
Mi lucha
Archipiélago Gulag
Mortal y rosa
Bernal Díaz del Castillo
Carmen
Juana la Loca
Los Borgia
Medici: padrinos Renacimiento
Los Tudor
El Corán
El libro de Mormón
La interpretación de los sueños
Kawabata
Rebecca
Rayuela
Casa de muñecas
Ubú rey
Ensayos Montaigne
Alice Munro
Fred Vargas
Anna Gavalda
Zalacaín
AMDG Ayala
Los detectives salvajes – 2666 – Bolaño
La tregua – Benedetti
El jinete polaco – Muñoz Molina
Tiempo de silencio
Bomarzo
Beatriz y los cuerpos celestes
Libro de Job de la Biblia
Gogol – Almas muertas / Taras Bulba
Knut Hamsun – Hambre
Tristam Shandy
John Banville – El mar
Plácido
La dama de hierro
Poemas de Paul Celan
Céline – Viaje al fin de la noche
Sandor Marái – El último encuentro
Echegaray
Love Story
Novelas ejemplares
Persiles Segismunda
La verbena de la paloma 1963
Capitán Blood
M vampiro
Sostiene Pereira

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Rayuela (nota = 7,4)

Rayuela era uno de esos libros que tenía clavados en el alma como obligatorios, por mucho que una gran cantidad de gente me haya dicho que es un tostón. También, si uno lee opiniones por internet, hay mucha gente que lo adora. Para hacerlo más original decidí leerlo salteado, como el arroz, je, je, pero de la forma que propone Cortázar. Ya que es tan famoso por que se puede leer así, consideré oportuno leerlo de tal manera. Me sorprendió que haya una serie de capítulos que son prescindibles y más viendo que luego son los mejores. Yo, por supuesto, me lo quería leer entero.

Y así hice y, tal como le fui diciendo a mi madre las tropecientas veces que me preguntó que qué tal era, la verdad es que como novela no es demasiado buena, pero he de reconocer que es el libro del que más frases he subrayado en mi vida, y no solo porque sea un libro largo.

Me explico. Las historias son bastante malas y los personajes son unos pedantes bastante odiosos que se ven en situaciones que detesto y se divierten con la literatura y con la cultura en general de una manera que siempre me ha provocado rechazo y que creo que es la causante de que mucha gente se haya apartado de la literatura, asociándola a este tipo de personajillos a los que yo siempre llamo ojilatos pericultos, insulto tomado de una de las novelas del capitán Alatriste.

Pero, eso sí, muchas de las cosas que dicen o que leen los personajes, sobre todo las frases que sacan de Morelli, son pensamientos ingeniosos e interesantes, de esos que cambian la perspectiva del pensamiento, de los de subrayar, vamos. Algunas de las cosas incluso las cito en la novela que estoy escribiendo, como lo del personaje que le gusta tener los libros cerca o lo de aplicar la Gestalt a la creación de la novela. Entre otras cosas se pueden destacar frases como «hay ausencias que representan un verdadero triunfo» o muchas de las que aparecen en el capítulo 99, por ejemplo, uno de los prescindibles curiosamente; también la cita de El retorno de los brujos, libro que ya he puesto en mi lista de pendientes, la concepción de que la vida es demasiado corta para leerlo todo y que cuando uno se está leyendo algo siente que está sacrificando el leer otro libro (muy de síndrome de Fausto), y muchas cosas más.

Es, por tanto, un libro que se puede leer sin miedo, sabiendo que hay mucha referencia cultural que nos va a hacer pensar que somos unos incultos, pero eso es por el efecto de la Gestalt, y teniendo en cuenta que la historia es lo de menos (quizás es más importante si uno se lo lee en orden, no lo sé), en el que destaca ese poder que tiene Cortázar de hacernos ver la vida de otra manera, pero que yo creo que consigue mejor en sus cuentos, como en las Historias de cronopios y de famas, ya comentadas en este blog y a las que curiosamente veo que les puse peor nota que a Rayuela.

Por cierto, que nadie espere que lo de poder leer el libro de distintas maneras es como lo de los libros de Elige tu propia aventura. Aquí lo que pasa es que la historia no es importante y la mayoría de capítulos son bastante independientes.

Ahora me he puesto con otro clásico como son las Novelas ejemplares de Cervantes.

Historias de cronopios y de famas (nota = 6,9)

Otro de los libros pendientes de la primera página de la lista era Historias de cronopios y de famas de Julio Cortázar. Después de Olvidado rey Gudú tocaba un libro cortito; si no, probablemente habría empezado Rayuela. Sentía curiosidad desde hacía tiempo por los cronopios y los famas. Aunque había leído alguna de las historias del libro, creo que no me había leído ninguna en la que salieran los personajes.

Y el libro me ha parecido mucho menos interesante y asombroso de lo que imaginaba. Me gustó mucho más Ficciones de Borges, por ejemplo, o los cuentos recogidos en La autopista del sur y otros relatos también de Cortázar. Quitando lo de las “Instrucciones para subir una escalera”, que yo creo que es el más llamativo y famoso, el resto tampoco son nada del otro mundo. Las historias en las que aparecen los cronopios las esperanzas y los famas son bastante insulsas. Son historias sugerentes, pero para eso ya está Platero y yo de Juan Ramón o El jardinero de Tagore, que encima son bonitas. Creo que lo único que he subrayado, por lo que me atañe, es algo en el que cuestiona la idea de escribir correctamente.

Y ese es el problema que tiene el surrealismo, que muchas veces da la sensación de que no es más que un conjunto de frases inconexas que el autor usa porque no tiene nada mejor que decir. Pero, ojo, con Cortázar nunca se sabe. Algunos de los relatos que leí en La autopista del sur me parecieron un poco malos, pero al final me han ido viniendo insistentemente a la cabeza a lo largo de la vida. Sobre todo el del tío que se ahoga poniéndose un jersey. Sin ir más lejos, hoy ya me ha venido a la mente de Historias de cronopios y de famas el de los miembros del Comité elegidos que se llaman todos Félix, cuando estaban comentando la muerte de Alfredo di Stéfano en la tele y he pensado que el reportero se llamaba también Alfredo. Con Cortázar nunca se sabe.

Pensaba leerme Rayuela después de este, pero mi madre ayer viendo Da Vinci’s Demons volvió a recomendar Bomarzo, así que he decidido leérmelo por fin. A ver si con este de Mujica Láinez puedo, que El escarabajo me lo he dejado ya dos veces, no por malo, que es bastante interesante con el escarabajo de lapislázuli pasando de una mano a otra de personajes de la historia, sino porque la edición que tengo tiene unas páginas insoportablemente densas. Y mientras voy viendo-leyendo El rey Lear.