Archivo de la categoría: Libros

Instrumental de James Rhodes (nota = 7,8)

Crítica de EL PRÍNCIPE DE VER/LEER

No había oído hablar de Instrumental, ni siquiera de James Rhodes, cuando me regalaron el libro por mi cumpleaños y, por lo que leí en la contraportada al recibirlo, me dio mala espina. Pero, como era un regalo, puse buena cara y, como luego vi que estaba en muchas listas, me lo empecé a leer.


Y al principio me enfadó. Como pienso en otros muchos casos, no hace falta llegar a un extremo tan duro para conmover. Lo vi como el pendulazo final antes de que la sociedad vuelva a la literatura sana, la que no tiene que llegar a lo más terrible del comportamiento humano para cautivar o vender. No hace falta empezar un libro, por ejemplo, diciendo que «la música clásica me la pone dura».

Me pareció por todo esto que el autor, carente de potencial, había recurrido a lo más bajo de su propia vida para vender libros. Sin embargo, poco a poco algo me fue conquistando. Dentro de lo que cabe, el autor da una visión del mundo personal, sin acogerse a ninguna modita ni a ninguna tendencia modernilla. Y la sinceridad y, sobre todo, el ver que alguien es capaz de pensar por sí mismo, sin el ánimo de llamar la atención, sino simplemente porque cree que el mundo sería mejor así, se agradece.

Con la gracia de ir escuchando una pieza de música clásica por capítulo, explicada brevemente, y con esta descarnada historia, y sobrepuesto al enfado inicial, ahora no me extraña que el libro me haya inspirado para escribir algunas poesías.

La sensación final es la de haber encontrado, por fin, un libro profundo que, a pesar de su dureza, es realmente inspirador. Es una pena que por bastantes de las cosas que se cuentan no se pueda recomendar a más gente. Pero, salvo por eso, su lectura es más que recomendable.

¿Por qué se llama Instrumental? En un momento se dice que la discográfica de James Rhodes se llama Instrumental Records. La clave del libro es que el autor es un pianista al que la música le salva la vida, como puede salvar la de cualquiera seguir la vocación propia.

¿Por qué o por qué no leerla? Ya digo que, si no fuera por las durísimas y deprimentes historias, sería plenamente recomendable. Pero es verdad que por llegarse a ese fondo, llama más la atención la visión del autor, una visión muy atractiva para todos los que aún soñamos con que la sociedad empiece a valorar lo que tiene que valorar: «¿cuántas mentes creativas y jóvenes está ahogando el Gobierno por pereza, búsqueda de votos y prioridades mal establecidas?». Si alguien quiere saltarse las partes más desagradables, puede leer a partir del Tema 17.

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Farándula de Marta Sanz (nota = 6,0)

Crítica de EL PRÍNCIPE DE VER/LEER

Había visto Farándula de Marta Sanz nombrada en tantos sitios como una de las mejores novelas de 2016 que fue el libro que pensé en comprar cuando visité la librería de una familiar. Tuve suerte y me lo regaló y, así, a cambio me pude comprar uno de poesía de Charles Simic. Seguir leyendo Farándula de Marta Sanz (nota = 6,0)

El diario de Ana Frank (nota = 7,5)

Crítica de EL PRÍNCIPE DE VER/LEER

El diario de Ana Frank es uno de esos libros imprescindibles por su fama. Yo hasta ahora no lo había leído porque siempre me había dado algo de pereza. Pero bueno, como bien se dice precisamente en este libro, «la pereza seduce, el trabajo proporciona satisfacción», así que yo, sabiendo esto de antemano, y, teniendo a mi alrededor gente que ama este libro, me puse con él. Seguir leyendo El diario de Ana Frank (nota = 7,5)

La peste de Albert Camus (nota = 6,7)

Crítica de EL PRÍNCIPE DE VER/LEER

Me abruma pensar cuánto tiempo llevaba teniendo pendiente leerme La peste de Camus. Me lo habían recomendado, lo tenía en mis listas y encima El extranjero fue de mis libros favoritos de pequeño. Hasta hice un trabajo sobre él. Pero, por algún motivo, se me resistía. Hasta el otro día, cuando, con algo de pereza, lo empecé. Seguir leyendo La peste de Albert Camus (nota = 6,7)

El comensal de Gabriela Ybarra (nota = 5,5)

Crítica de EL PRÍNCIPE DE VER/LEER

Alguien me habló un día de El comensal de Gabriela Ybarra, como un libro que estaba llamando bastante la atención, de la nieta de un asesinado por ETA. Desde que me lo dijo no dejó de aparecerme en la radio, en las listas de los mejores libros de 2015 y en todas partes. Por eso no me importó que la gente que a mi alrededor se lo leyó me aconsejara no leerlo sabiendo que me iba a enfadar por distintos motivos. Yo no hice ni caso y me lo leí, creyendo que me iba a enfadar por el tema de ETA. Seguir leyendo El comensal de Gabriela Ybarra (nota = 5,5)

Ola de calor de Richard Castle (nota = 6,4)

Crítica de EL PRÍNCIPE DE VER/LEER

Cuando vi en la lista de libros de bolsillo más vendidos de El Cultural de El Mundo que salía Ola de calor de Richard Castle, no di crédito. Hasta pensé que era una casualidad. Pero luego busqué y vi que sí, que era de la serie, y que no solo había libros de NiKki Heat, sino también de Derrick Storm. Como adepto de la serie, tenía que hacerme al menos con el primero. Seguir leyendo Ola de calor de Richard Castle (nota = 6,4)

Correr de Jean Echenoz (nota = 7,3)

Crítica de EL PRÍNCIPE DE VER/LEER

Hablando de carreras y de correr me recomendaron Correr de Jean Echenoz, un libro basado en la vida Emil Zátopek, el famoso corredor checoslovaco. Una buena recomendación es la que viene seguida del libro por parte del recomendador y este fue el caso. Viendo que el libro era cortito, aproveché para leérmelo ayer por la noche.


Escrito en un estilo poco usual (como el de Zátopek cuando corría), en el que es frecuente el uso del estilo indirecto libre, el libro recorre sucintamente la vida y las proezas del corredor checoslovaco Zátopek.

El estilo coloquial y distendido permite, pese a la brevedad, meterse en la cabeza de un hombre que descubre su vocación y lo da todo por ella. Es fácil así entender por qué puede desanimar tanto una derrota o por qué puede resultar tan fácil una victoria.

El libro recuerda a veces a Open de Agassi, con las caídas inevitables de todo deportista y el peligro emocional de llegar a la cumbre. Sin embargo, en este caso, pese a las adversidades políticas que condicionan la trayectoria de Zátopek, no se percibe el pesimismo del libro de Agassi ni un miedo tan grande a la victoria por lo que viene después. Aquí se ve que Zátopek es una persona capaz de aceptar lo que viene cuando viene, habiendo hecho todo lo que está en su mano cuando ha hecho falta, sin especular, acelerando cuando se siente cansado.

La conclusión genial es que no importa ser raro en lo que uno hace, no importa lo que se diga de él, no importan los contratiempos, no importa ser ya bueno en lo que se hace de manera innata, lo que importa es que si a uno le gusta algo y se esfuerza por ello no habrá nada que le impida ser el mejor.

¿Por qué se llama Correr? Desde que Zátopek descubre, al ser obligado a ello, que correr es lo suyo, dedica todo su tiempo a eso, a correr. Así conseguirá los récords que consiguió y se convertirá en una leyenda.

¿Por qué o por qué no leerlo? Se lee en poco más de una hora y hace un buen recorrido de la vida de Zátopek y de parte de la historia de Checoslovaquia y del comunismo. Por eso hay que leerlo (sobre todo los que sean aficionados a correr). En algunas partes uno agradecería un poco más de contenido, pero el que hay está muy bien. Eso sí, el autor al presentar cada carrera ya da una pista de cuál va a ser el resultado, por lo que se pierde un poco de emoción. Pero, desde luego, si después de leer el libro uno se pone vídeos como el que pongo abajo, no solo los va a entender mejor, sino que se va a emocionar más.

Curiosidad: por su apoyo a Dubcek en la Primavera de Praga Emil Zátopek fue obligado, con el afán de ridiculizarle, a trabajar de barrendero, pero el intento de castigo les salió mal a los comunistas porque la gente aclamaba a Zátopek mientras trabajaba y sus compañeros le admiraban tanto que hacían el trabajo por él.

La catedral del mar de Ildefonso Falcones (nota = 5,8)

Crítica de EL PRÍNCIPE DE VER/LEER

Visitar Barcelona hace poco revitalizó mis ganas de leer La catedral del mar de Ildefonso Falcones. Según tenía entendido era un libro muy bueno con una historia muy bonita sobre la construcción de la catedral de Santa María del Mar. Yo me imaginaba algo como Los pilares de la tierra.


Pero no. Esta novela es más bien algo tipo La ciudad de los prodigios o El hereje. No es, pues, un superventas al uso de esos fáciles de leer. Por eso, me costó tanto ir avanzando por sus eternas páginas, las cuales dan la sensación continua de estar mal escritas o, al menos, de no adecuarse a los modelos tradicionales de literatura, interrumpiendo el paso y no ayudando en nada a aligerar una historia que va dando saltos poco coherentes y que, salvo en muy pequeñas excepciones, no genera ninguna intriga.

Si a eso le sumamos que los personajes caen mal y que hay que tragarse bastantes historias desagradables, creo que se puede entender por qué me costó tanto acabar la novela (a veces el atragantamiento me recordó al de La saga/fuga de J.B.).

Si algo bueno tiene la novela —de eso no hay duda— es la ambientación. Aunque da solo pinceladas históricas, es un magnífico reflejo de la intrahistoria de la Cataluña del siglo XIV. El único problema es que las partes más llamativas son las que luego el autor, en su nota final, reconoce haber copiado de la Crónica de Pedro III.

¿Por qué se llama La catedral del mar? Así es como se llama (en la novela se llama de la mar) a Santa María del Mar, una catedral para el pueblo, cuya construcción vertebra (sin que se ahonde mucho en ella) la novela. El protagonista, Arnau Estanyol, colaborará de diversas maneras en su construcción, desde llevando piedras como bastaix hasta aportando dinero.

¿Por qué o por qué no leerla? Sinceramente, me ha parecido una novela bastante mala, una novela que vaga entre el best-seller y la buena literatura. Me parece, eso sí, una novela sencilla de leer en diagonal. Quizás por eso a la gente le gustó tanto; pero a los que, como yo, leen palabra a palabra no me puedo creer que de verdad les guste.

Voces de Chernóbil de Svetlana Alexievich (nota = 8,2)

Crítica de EL PRÍNCIPE DE VER/LEER

Ya el año pasado, un año antes de que le dieran el Nobel a la autora, me apunté Voces de Chernóbil de Svetlana Alexievich como posible regalo de cumpleaños, no porque yo sepa mucho de literatura, sino porque leí que era de las que más sonaba como candidata al premio. Al final preferí otros regalos —no recuerdo qué— y hasta que no le dieron el Nobel no me decidí a hacerme con el libro y leerlo. No soy yo muy de libros documentales, pero algo me atraía de este. Seguir leyendo Voces de Chernóbil de Svetlana Alexievich (nota = 8,2)