Aguirre, la cólera de Dios (nota = 5,5)

Por fin decidí coger el toro por los cuernos y ver una película que llevo años teniendo pendiente, Aguirre, la cólera de Dios. Como no podía ser de otra manera, está en la primera hoja de mi cuaderno. Desde que un amigo me la recomendó hace mucho la tenía clavada en el alma y nunca encontraba ni el momento ni el ánimo suficiente para verla.

Y con razón. Porque es una película muy rara. Lo bueno es que es muy corta. Es de esas películas en las que acabo poniendo cara de «pero ¿por qué?». La historia se reduce a un paseo por la Amazonia en el que abundan las imágenes de la naturaleza (lo que irremediablemente trae a la memoria Ed Wood de Tim Burton, en la que se cuente cómo este director para rellenar sus películas utilizaba imágenes de la naturaleza ya grabadas para otros menesteres, sin importar que no pegaran nada). Un buen ejemplo son los muchos segundos que se tiran enfocando a las aguas al principio. Es de chiste.

Es verdad que si uno lo piensa luego la película describe de manera magistral la irracionalidad de los gobiernos en los grupos humanos, cómo el jefe del gobierno es un pelele, impuesto por la fuerza y cómo algunos como Aguirre consiguen controlar a los demás y hacer que piensen como él. Pero el precio de esta denuncia tan básica es tragarse demasiadas escenas de la Amazonia que se pueden ver en cualquier documental y soportar a Klaus Kinski, que lo único bueno que tiene es su cara de loco. Descubrí que es al que le enciende Lee Van Cleef una cerilla en la chepa en La muerte tenía un precio (a partir del minuto 2 del vídeo de abajo) y ya no me pude quitar esa escena de la mente en toda la película.

Reconozco que la película presenta unas imágenes preciosas y ofrece una música muy placentera (de Popol Vuh). Además me impactó, por el motivo que sea, el uso del color violeta, produciéndome un desasosiego extraño. Pero, como digo, el precio de tragarse esto es demasiado alto y se podría hacer lo mismo de mejor manera. Aun así, como soy muy valiente, me atreveré a ver alguna otra de Werner Herzog. Ya veré qué. Quizás Nosferatu, pero me da la sensación de que prefiero castigarme antes con la muda de Murnau.

¿Por qué se llama Aguirre, la cólera de Dios? No es porque hable de Esperanza Aguirre en la Gran Vía, sino porque el protagonista es Lope de Aguirre, un conquistador español obsesionado con el Dorado y con superar a Hernán Cortés, que se declara en rebeldía contra Felipe II y desacata las órdenes. Él mismo en más de uno de los pesados e inoportunos soliloquios que hay en la película, se autodenomina «la cólera de Dios».

¿Por qué o por qué no verla? El único motivo por el que se me ocurre verla es porque suele aparecer en listas y, bueno, porque es corta, pero a mí me dejó ojiplático por lo poco que pasa y lo lenta que es. Muy bonita, eso sí. Veo por ahí que Aguirre ha influido en otras películas, en especial, Apocalipse Now. Estoy completamente de acuerdo. Las dos son igual de pesadas y en las dos uno acaba hasta las narices de selva.

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