El paciente inglés (nota = 6,6)

Por fin, después de años sabiendo que había que ver El paciente inglés, desde que le dieron el Óscar, vamos, he encontrado esta tarde el momento. Sabía que iba a ser mala y he visto que duraba dos horas y media pero era el momento.

Y, bueno, la verdad es que para ser mala y larga no se hace muy pesada y eso que es de esas películas en la que los personajes me caen mal, las relaciones entre ellos y sus sentimientos se me quedan muy lejos y no los llego a comprender y la historia me la trae floja. Y para colmo, bueno, eso suele pasar en este tipo de películas, el reparto es odioso. Sale Juliette Binoche, a la que detesto y de la que ya me quejé en Azul y Paris, je t’aime, sale Willem Dafoe, Kristin Scott Thomas, que me da un repelús enorme y Colin Firth y Ralph Fiennes, de los cuales se me va pasando el efecto respectivo de Bridget Jones y Lista de Schindler, en las que molan, por culpa de películas como esta o como El discurso del rey en el caso de Colin Firth y por cosas como Hotel Budapest o En tierra hostil en el caso de Ralph Fiennes.

Así que, tal como esperaba de una película a la que le dieron el Óscar, es muy mala y puede que tenga muy bellos paisaje y buenas actuaciones, pero a mí no me gusta. Y eso que lo del libro con todos los recuerdos es algo que me es familiar, pero la película no convence. Seguiría criticándola, pero me tengo que bajar, que empieza el Madrid, y no creo que merezca la pena perder más tiempo con El paciente inglés, que ya han sido dos horas y media, para que encima el paciente ni siquiera sea inglés.

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Space Cowboys (nota = 7,0)

Otra recomendación de mi hermano, pero esta vez viéndola con él, fue Space Cowboys. Decía que era del estilo de Plan en Las Vegas, que me gustó, por lo de que son viejos que se reencuentran para hacer algo juntos.

Y bueno, la verdad es que es una película bastante normalita, de esas de siete. A diferencia de Plan en Las Vegas, aquí, salvo Clint Eastwood, todos son viejas glorias que no me caen bien: James Garner, Donald Sutherland (que solo me gustó en Mash y a cuyo hijo le estamos viendo ahora en 24, que la hemos empezado ahora que la van a retomar) y Tommy Lee Jones. Además está James Cromwell, que por lo que voy viendo solo me gustó, mucho, eso sí, en Babe. Yo creo que no me gusta que haga de malo porque daña a mis recuerdos de la infancia.

Luego la historia no está mal, pero se hace un poco pesada, quizás por lo típicas que son las situaciones o por conversaciones demasiado largas. No sabría decir bien. Además, una vez que llegan al espacio, empiezan a pasar cosas que no se entienden muy bien y el final que, por lo que ocurre, podría haber sido apoteósico, se queda en nada. No es ni emocionante. Y tampoco es muy graciosa. Hay algún punto bueno que ya ni recuerdo, quizás la parte del show de Jay Leno, pero poco más.

Viridiana (nota = 6,9)

Aparte de mirar películas que ganaron el Óscar a mejor película, también me apunté películas españolas que me falta por ver de unas listas que encontré por internet, una de ellas del 20 minutos. Una de las que siempre sale y que ya tenía apuntada como pendiente es Viridiana de Buñuel. Después de ver El invisible Harvey, ya no me daba tiempo a ver una larga como El paciente inglés, así que vi esta.

No esperaba gran cosa, pero tampoco esperaba algo tan flojo para la fama que tiene. En la película destacan sobre todo los mendigos, que hacen un papel genial. Me suena haber leído que eran mendigos reales, aunque no estoy seguro. La verdad es que le aportan su interés a la película. Es curiosa, por cierto, la obsesión de Galdós, autor de la novela en la que se basa la película (Halma), con los mendigos. Lo de que representen el cuadro de La última cena es curioso, pero sin más. Consiguen de manera magistral provocar rechazo en el espectador, aunque, eso sí, no tanto como Viridiana o como el tío, interpretado por Fernando Rey, que consiguen poner a uno histérico por cómo son, ella inocente y él raro y pesado. Así que en general todos los personajes de la película caen mal.

Está bien trasmitido el sentimiento de angustia motivado por el hecho de que una buena acción, si es inconsciente, se puede volver en contra de uno y llevar al mal, de una forma que recuerda a aquella novelita de Stefan Zweig, creo que Los ojos del hermano eterno. Es de esas películas que le hacen a uno sudar, eso no se puede negar.

Leo que la escena final es producto de la censura y que es un homenaje a El apartamento. Pues bueno. Supongo que el hecho de que la película fuera censurada y que se salvara de milagro puede haber contribuido a que a la gente le guste más. No sé. El caso es que, sin ser una película mala, tampoco es nada del otro mundo como para ponerla de las primeras de las listas de películas españolas. Se me ocurren muchas mejores.

La siguiente española que veré será, seguramente, ¡Ay, Carmela!, con un par.

El invisible Harvey (nota = 6,6)

Me iba a poner a ver por fin El paciente inglés, pero mi hermano me detuvo prácticamente exigiéndome que viera El invisible Harvey y, aunque sus recomendaciones suelen ser últimamente casi tan malas como las de mi amiga que me recomendó Pequeñas mentiras sin importancia y Paris, je t’aime, le hice caso ante su insistencia. Y es que llevaba un montón de tiempo recomendándomela.

Yo no sé por qué, pensaba que era una película con Stallone y un conejo blanco gigante, pero no. Es antigua y es de James Stewart que tiene un amigo invisible, Harvey, que, eso sí, es un conejo. Algunas de las escenas y situaciones son graciosas, pero James Stewart está demasiado tontilón, sobreactúa demasiado y es demasiado cándido o candoroso, parecido a Cary Grant en Arsénico por compasión, y da un poco de dentera, por ejemplo, cada vez que deja pasar a su amigo. Abusan un poco del hecho de que James Stewart cuide de su amigo Harvey. La relación entre ambos da un poco de repelús. La hermana de James Stewart, que es precisamente una de las viejecitas de Arsénico por compasión es lo mejor de la película junto con el director del centro de locos. También alegra la película la enfermera, que es bastante guapita, interpretada por una actriz, Pegy Dow, que desafortunadamente dejó el mundo del cine muy pronto al casarse. Las mejores escenas son las de malentendidos, pero no hay ninguna que tenga especial gracia.

Es, pues, una película prescindible y es una lástima porque yo esperaba, una vez que supe que era antigua y no de Stallone, algo parecido a La fiera de mi niña.

En tierra hostil (nota = 6,9)

Se me había olvidado comentar En tierra hostil, ¿por qué será? Esta película la tenía pendiente emparejada no sé por qué con Shutter Island, que ya vi. Me parecía de esas que hay que ver por el Óscar y por la opinión de la gente, pero sabía que iba a ser de las malas. Aun así, conseguí convencer a mi madre y a mi hermano, que querían ver Esfera, para verla.

Y, efectivamente, es mala. Pero tiene el aliciente de que mantiene muy bien la tensión y consigue meter bien al espectador en esa tierra hostil. Lo malo es que las situaciones son ridículas y los personajes son algo simples, en el sentido de tontos. Es interesante lo de que el protagonista, interpretado bien por Jeremy Renner, sea adicto a la adrenalina, aunque para ver algo así es mucho mejor ver Crank (tenga la 2 pendiente, por cierto).

Como no entendía muy bien el éxito de la película, al acabar me metí en opiniones en la wikipedia y vi que en metacritic y en rotten tomatoes salió que había tenido muy buenas críticas, hasta el punto de considerarla una de las mejores películas de la década y tonterías así, pero a mí esas críticas no me importan. Lo importante es que la película irritó mucho a los veteranos de Irak, lo cual dice mucho de lo mal que están elaboradas las situaciones. Además, no hay una historia, lo que hace que la película sea bastante espesa pese a la tensión.

También después de ver la película estuve mirando, pobre de mí, otras películas que han ganado el Óscar o que han estado nominadas y me hice una lista que trataré de ir siguiendo. Ahora, por ejemplo, acabo de ver la de El paciente inglés. Mi hermano me dice que para qué me castigo, pero bueno, yo creo que si ganaron un premio, por muy malas que sean, que lo son, hay que verlas, aunque solo sea por curiosidad.

El cabo del miedo (nota = 7,7)

He visto hace un rato —y con esto inauguro las entradas escritas nada más terminar la película o el libro para no olvidar detalles—, El cabo del miedo, que para mí suponía una de esas películas míticas, sobre todo por la escena de «Abogadooo» que, para el que la vea en inglés como yo es «Counceloor», tipo Taxi Driver o Toro salvaje y que siempre me daba pereza ver, creyendo equivocadamente que era de las de casi tres horas. Otro obstáculo era que a mi hermano no le gustó.

La verdad es que la película no está mal. Mantiene bastante bien la tensión y el argumento es bueno. Robert de Niro está magnífico y también Nick Nolte, que aquí se parece mucho a Bale, el futbolista. Por contra, a las mujeres de la película no las he aguantado. Gregory Peck da un poco de asquillo con lo viejo que está y Robert Mitchum no me he dado cuenta de cuándo salía. Su presencia aquí es un homenaje a la antigua versión de 1962 en la que aparecían los dos.

Pese a todo, la película tiene el típico defecto de Scorsese y es que consigue hacer que se hagan largas hasta películas que no lo son, pero bueno, quitando eso, la película se puede ver. Hay buenos momentos como en el que suena Lucia di Lammermor o lo de «Counceloor». También hay algún sustito de los buenos.

Así que se podría recomendar.

 

Tener y no tener (nota = 6,8)

Otra de las que quería ver y que me ha salido últimamente en listas y también con lo de la muerte de Lauren Bacall era Tener y no tener.

Como buena película de jueves, tenía todos los ingredientes para ser un peliculón: Howard Hawks como director (la cuarta que veo suya desde que empecé el blog, después de El sueño eterno, Río Bravo y La fiera de mi niña), Humphrey Bogart (al que ya tengo más que visto en películas como Más dura será la caída o La reina de África, además de El sueño eterno, aunque me sigue quedando Sabrina), Lauren Bacall (que, aparte de en El sueño eterno, vi de vieja en Misery) y el gran Walter Brennan, que tanto me gustó en Río Bravo; con el aliciente extra de que el argumento está basado en una novela de Hemingway.

Pero se queda en una película que, siendo parecida a Casablanca, no le llega ni a la suela de los zapatos. Curiosamente Michael Curtiz, el director de Casablanca, tiene otra versión de la novela de Hemingway: Punto de ruptura. El caso es que iIgual que Casablanca, se desarrollar en un lugar exótico, en este caso Martinica, hay un pianista, un bar donde ser reúnen todos, un negro en el bar, Humphrey Bogart, lío de viajes y de policía del lugar investigando. Pero en esta película nada tiene mucha gracia y el argumento no llega a enganchar en ningún momento. Además hay que aguantar a Lauren Bacall, que es bastante menos agradable que Ingrid Bergman. La pelu tiene algún buen momento como lo de la pistola en la mesa y una de las cosas que me suelen gustar en las películas, que un personaje tenga una pregunta que le hace a todo el mundo: «¿Le ha picado alguna vez una abeja muerta?», pero no deja de ser una película decepcionante.

En resumen, otro clásico que no me convence.

Rayuela (nota = 7,4)

Rayuela era uno de esos libros que tenía clavados en el alma como obligatorios, por mucho que una gran cantidad de gente me haya dicho que es un tostón. También, si uno lee opiniones por internet, hay mucha gente que lo adora. Para hacerlo más original decidí leerlo salteado, como el arroz, je, je, pero de la forma que propone Cortázar. Ya que es tan famoso por que se puede leer así, consideré oportuno leerlo de tal manera. Me sorprendió que haya una serie de capítulos que son prescindibles y más viendo que luego son los mejores. Yo, por supuesto, me lo quería leer entero.

Y así hice y, tal como le fui diciendo a mi madre las tropecientas veces que me preguntó que qué tal era, la verdad es que como novela no es demasiado buena, pero he de reconocer que es el libro del que más frases he subrayado en mi vida, y no solo porque sea un libro largo.

Me explico. Las historias son bastante malas y los personajes son unos pedantes bastante odiosos que se ven en situaciones que detesto y se divierten con la literatura y con la cultura en general de una manera que siempre me ha provocado rechazo y que creo que es la causante de que mucha gente se haya apartado de la literatura, asociándola a este tipo de personajillos a los que yo siempre llamo ojilatos pericultos, insulto tomado de una de las novelas del capitán Alatriste.

Pero, eso sí, muchas de las cosas que dicen o que leen los personajes, sobre todo las frases que sacan de Morelli, son pensamientos ingeniosos e interesantes, de esos que cambian la perspectiva del pensamiento, de los de subrayar, vamos. Algunas de las cosas incluso las cito en la novela que estoy escribiendo, como lo del personaje que le gusta tener los libros cerca o lo de aplicar la Gestalt a la creación de la novela. Entre otras cosas se pueden destacar frases como «hay ausencias que representan un verdadero triunfo» o muchas de las que aparecen en el capítulo 99, por ejemplo, uno de los prescindibles curiosamente; también la cita de El retorno de los brujos, libro que ya he puesto en mi lista de pendientes, la concepción de que la vida es demasiado corta para leerlo todo y que cuando uno se está leyendo algo siente que está sacrificando el leer otro libro (muy de síndrome de Fausto), y muchas cosas más.

Es, por tanto, un libro que se puede leer sin miedo, sabiendo que hay mucha referencia cultural que nos va a hacer pensar que somos unos incultos, pero eso es por el efecto de la Gestalt, y teniendo en cuenta que la historia es lo de menos (quizás es más importante si uno se lo lee en orden, no lo sé), en el que destaca ese poder que tiene Cortázar de hacernos ver la vida de otra manera, pero que yo creo que consigue mejor en sus cuentos, como en las Historias de cronopios y de famas, ya comentadas en este blog y a las que curiosamente veo que les puse peor nota que a Rayuela.

Por cierto, que nadie espere que lo de poder leer el libro de distintas maneras es como lo de los libros de Elige tu propia aventura. Aquí lo que pasa es que la historia no es importante y la mayoría de capítulos son bastante independientes.

Ahora me he puesto con otro clásico como son las Novelas ejemplares de Cervantes.

Los guardianes de la Galaxia (nota = 8,3) (ya vista)

Como le había prometido a mi hermano volví a ver Los guardianes de la Galaxia. También se apuntó mi madre.

Y me pareció también muy buena esta segunda vez. Es verdad que al principio le cuesta un poco arrancar, pero yo creo que desde que el árbol empieza su actuación en la cárcel, todo es bueno. Tiene momentos verdaderamente emocionantes y graciosos. Me sorprendió ver que en esta ocasión la sala no se emocionó con una cosa del final en la que en el cine de verano la gente se puso de pie a aplaudir. Luego yo pensaba que a mi hermano le iba a defraudar la escena poscréditos, pero, claro, siendo un experto de los cómics, conocía al personaje que aparece.

Por tanto, vuelvo a recomendar ir a verla. Ah, por cierto, las dos veces la he visto sin 3D, que no sabía que se podía. Supongo que en 3D será incluso mejor.

Misery (nota = 7,8)

Misery me lleva saliendo mucho en distintos sitios: en la lista de mayores villanos de la historia del cine, en Saber y Ganar y ahora con lo de la muerte de Lauren Bacall, así que yo recuerde. Es la típica que no sé por qué mi hermano y mi madre me han dicho siempre que no vea, creo que incluso sin haberla visto ellos.

Y la verdad es que me gustó. No es para nada desagradable, como me habían dicho (supuestamente en el libro de Stephen King la enfermera va cortando al escritor en pedacitos, pero aquí no), y mantiene la tensión muy bien. Kathy Bates está genial, como siempre y James Caan no es Sonny Corleone, pero lo hace muy bien y eso que tiene escenas difíciles como todas en las que va en silla de ruedas. Además el argumento es bastante bueno; está muy bien hilado todo. Y la frase del final es algo que muchos podrían apuntar, cuando ante la invitación a escribir todo lo que pasó el escritor dice que no quiere recordar la horrible experiencia que vivió por hacerse rico.

Ah, y el viejo sheriff, que ya decía yo que me sonaba, es Richard Farnsworth, el de la magnífica Una historia verdadera de David Lynch, de quien tengo pendiente para ver, por cierto, Terciopelo azul. La siguiente de Stephen King será It.