Ahora me ves (nota = 9,1)

Cuando la vi en el cine le puse un 10 en IMDb y hoy que he visto Ahora me ves en casa le doy un 9,1, pero por no quitarle el trono a la segunda parte del Quijote.

Y es que la película es buena, entretenida, con un argumento buenísimo, muy bien tramado, con trucos de magia increíbles, actores magníficos y un final genial. Está a la altura e, incluso las supera, de películas de magia como El ilusionista, pero también de películas de timos como El golpe, Ocean’s Eleven o Nueve reinas. Encima tiene escenas espectaculares, robos a lo grande. La historia encima es bonita.

Y el reparto, como he dicho, es magnífico. Salen bastantes de los que me gustan: Woody Harrelson, Mark Ruffalo, Jesse Eisenberg y para colmo Morgan Freeman y Michael Caine. Y a esto se suma el encanto de Mélanie Laurent. Todos se combinan a la perfección.

Por lo que veo, el director Louis Leterrier tiene luces y sombras. Tiene Transporter 2, que creo que me gustó, Danny the dog, que me encantó, la de Hulk de Edward Norton, que mi hermano no me deja ver porque dice que es malísima y la de Furia de titanes, que no me gustó demasiado, aunque en este caso era difícil que me gustara porque yo era fanático de la antigua. Ya veré la nueva en 2015, Grimsby, con Borat, Penélope Cruz y Mark Strong entre otros.

En resumen, un peliculón que recomiendo encarecidamente y que me reconcilia con el cine; más después de haber sufrido tanto con El sentido de la vida. Y con esta empezamos con el plan de ver películas buenas aunque ya las hayamos visto antes que ver malas. Y si vemos malas, el lema es que para ver una mala, mejor una conocida.

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El sentido de la vida (nota = 3,1)

Confirmado: lo único bueno, muy bueno eso sí, de Monty Python es La vida de Brian. Después de no reírme nunca con los sketches que me ha puesto algún amigo, después de que Los caballeros de la mesa cuadrada me decepcionara profundamente, El sentido de la vida ya no es que me haya hecho pasar un mal rato, es que me ha hecho sufrir, me ha hecho retorcerme en el sofá del aburrimiento.

Creo que es de lo peorcito que he visto en mi vida, peor aún que los especiales de los Morancos. Ninguna escena me hizo ninguna gracia, ni siquiera lo vi irreverente. Y no me vale la excusa de que se ha quedado vieja. Aunque lo hubiera visto en su momento, no me habría hecho ni pizca de gracia. Es un humor facilón y tonto, ni se han molestado en darle una conexión a las distintas escenas, creo que por culpa de John Cleese. No me extraña que fuera la última película de Monty Python. Y encima salen escenas asquerosas, como la del vómito, sin ninguna necesidad. Si lo que querían era demostrar que la vida no tiene ningún sentido, desde luego que lo consiguen, como lo podría haber conseguido cualquiera que hiciera una mierda de película, pero lo que de verdad ha conseguido en mi caso es que no tenga ningún sentido para mí volver a ver algo de Monty Python, salvando La vida de Brian.

Don Gil de las calzas verdes (nota = 6,8)

En mi línea de aprovechar que en youtube hay un montón de obras de teatro clásicas, ya había visto alguna de Lope de Vega y de Calderón y ahora tenía que ver algo de Tirso de Molina, así que me puse Don Gil de las calzas verdes, que se puede ver aquí.

En la versión de Estudio 1 cortan bastantes partes (por eso dura una hora). La obra en sí es bastante normalita, un poco complicada con tanto don Gil, y no hay ninguna parte que llegue, a mi gusto, al nivel de Calderón o Lope. Pero bueno, al menos me he enterado de la historia y de quién es el tan don Gil de las calzas verdes.

También veré en su momento El burlador de Sevilla y El condenado por desconfiado.

Vacaciones en Roma (nota = 7,4)

Le pongo buena nota, pero esperaba mucho más de Vacaciones en Roma. Esperaba una película algo más romántica con más momentos dulces y divertidos. Verdaderamente la película se salva gracias a que Gregory Peck y, sobre todo, Audrey Hepburn están impresionantes. Esta última me gustó mucho más que en Desayuno con diamantes. No me extraña que le dieran por esta el Óscar, el Globo de Oro y el BAFTA.

El argumento es bastante tonto y se le podría haber sacado mucho más partido a la historia. Las escenas son más o menos graciosas, pero nada del otro mundo. Lo del barco como mucho y ni siquiera. Algo que está bien conseguido son los nervios del principio, entre que Audrey se escapa y que no consiguen hacer que se despierte. También luego con lo de la exclusiva que quieren sacar hay momentos de tensión, en los que uno se cree que va a ser la típica película en la que al final ella se enfada porque él la ha estado engañando, pero por suerte no es así. Luego yo esperaba otro final.

Pero bueno, creo que hay que ver la película por la maravillosa actuación de Audrey Hepburn y el especial encanto que tiene, incluso cuando se corta el pelo. Me apunto para ver Sabrina, con Audrey Hepburn y Humphrey Bogart y My fair lady, que ya va siendo hora.

Monk (nota = 7,4)

El sábado por la noche mi hermano y yo queríamos ver alguna película de acción y decidimos ponernos Monk, ahora que etsamos dudando qué serie empezar, si Monk o Blue Bloods, ahora que hemos terminado Castle, Bones y El mentalista.

La peli es una fantasmada de las divertidas con un simpatiquísimo Chow Yun-Fat y el gran Stiffler, es decir, Seann William Scott, con un personaje genial luchador y ratero. Hay golpes imposibles, saltos, luchas, personajes malvados, el principal, como en muchas otras, un nazi, un pergamino que hay que cuidar y profecías que se cumplen y que sirven para la gran sorpresa final. Hay hasta una máquina que lee el pensamiento.

Aunque el argumento no es nada del otro mundo y hay cosas raras como lo de la pelea en el subsuelo, es de esas películas que te suben la moral y de las que te gustaría que hubiera una segunda parte.

Como curiosidad diré que al día siguiente de verla, vimos el último capítulo de El mentalista y cuando apareció una rubia dije de coña que era la de Monk y resulta que era. Me estoy conviertiendo en un experto fisonomista.

Río Bravo (nota = 7,4)

Por fin decidí aventurarme en el mundo de las películas del oeste que empiezan por Río, después de que preguntaran en Saber y Ganar por la tercera de la trilogía de Howard Hawks junto con Río Bravo y El Dorado y acertar de coña que era Río Lobo. Lo tomé como una señal y me puse Río Bravo.

Otra película de John Wayne para el fin de semana y de Ward Bond. La película, como dicen en todas partes, recuerda a Solo ante el peligro, pero aquí, aunque él solo podría con todos, se le une gente, como pasaba en El fuera de la ley. Y estos acompañantes son unos personajes bastante agradables, Ricky Nelson, Dean Martin y, sobre todo, Walter Brennan como Stumpy. Son un complemento perfecto, a los que pone el broche la radiante Angie Dickinson.

Luego la película es típica del oeste, aunque faltan duelos y no llega al nivel de La muerte tenía un precio. Pero tiene buenas escenas, como la de la sangre en la cerveza o la de la dinamita. Está muy bien conseguida la tensión de poder se atacados durante toda la película. Destaca la escena de la ronda por la noche, por ejemplo.

En general, es una película entretenida, pero no es de las mejores que he visto del oeste. Veré en el futuro El Dorado y Río Lobo y también Río Rojo.

Quiero ser como Beckham (nota = 6,8)

Un amigo me recomendó Quiero ser como Beckham hace poco. Y la verdad es que es la típica por la que sentía curiosidad desde que salió, ya hace doce años, pero para la que nunca había encontrado el momento. Encima pensaba que era una película india por su directora Gurinder Chadha que, por cierto, es una de las directoras de Paris je t’aime, la de la parte de los chicos que le dicen cosas a las chicas por la calle y en la que uno acaba con una musulmana. Pero luego he visto que la directora es británica.

Y, en fin, la película es bastante malilla y eso que a mí me encantaba Beckham, no como al amigo de la protagonita, pero sí como jugador. No importa que Keira Knightley esté mejor de lo esperable, todos los personajes y las situaciones son bastante cargantes, repetitivas y tediosas, por ejemplo, lo de que estén todo el rato pensando en que las jugadoras de fútbol son lesbianas. Por otro lado, aunque Jonathan Rhys Meyers poco a poco me va pareciendo mejor actor, como ya dije en La feria de las vanidades, aquí su papel de entrenador es un poco apestoso. Además, para ser película de deportes, no consigue emocionar. Como mucho tiene la gracia del choque entre culturas, por ejemplo, cuando a la chica india no le dejan jugar al fútbol porque es algo poco serio y luego salen todos en la boda haciendo el imbécil. Pero, vamos, el tema está bastante trillado ya.

En fin, a pesar de todo, en líneas generales la película es amena no se hace del todo pesada pese a lo cargante que es. Pero, puestos a ver películas relacionadas con el fútbol, me gustó mucho más, por ejemplo, Buscando a Eric, que no es buena buena, pero merece la pena especialmente por un momento bastante emocionante que tiene, aparte de por volver a ver al gran Cantona.

El hombre tranquilo (nota = 7,2)

Siempre he tenido pendientes tres películas que relaciono solo por el nombre y a las que nunca me decidía a hincar el diente como son El hombre tranquilo, El americano impasible y Un americano en París. El viernes me puse El hombre tranquilo, que es la que sale en más listas.

La peli empieza fenomenal con unos paisajes muy bonitos y unos personajes muy agradables y así se mantiene todo el rato. El único problema es que se hace un poco larga para la historia en sí y eso hace que se estropee bastante, lo cual es una pena porque los ingredientes son los idóneos.

John Wayne, como siempre, no falla, los secundarios son geniales, sobre todo, Barry Fitzgerald, que salía en La fiera de mi niña, aunque no me acuerdo de él, y que está muy gracioso, pero también el malo, el hermano de Maureen O’Hara, la cual al principio no convence, pero luego lo hace bien, aunque su personaje no está del todo conseguido a mi gusto. Su relación con John Wayne es rara, lo que por otra parte consigue que destaque para bien la relación de John Wayne con el hermano. Es gracioso lel personaje del cura, Ward Bond (al que, por cierto, luego vi en Río Bravo) y lo de las apuestas y el pueblo en general.

Así que, en general, la película se puede ver y tiene momentos graciosos, sobre todo el final, pero tampoco es como para soltar carcajadas, como he leído que pone en alguna crítica.

La gata sobre el tejado de zinc (nota = 8,2)

¡Qué agradable sorpresa me llevé con La gata sobre el tejado de zinc! Tenía la espina clavada de no haber visto nada de Tennessee Williams, que sale en todas partes. El otro día sin ir más lejos, preguntaron por De repente el último verano en Saber y Ganar. Yo como mucho solo había visto Un tranvía llamado deseo, pero es la típica que no sé si he visto entera o si solo he visto parte, y esto me estaba haciendo atascarme, porque la recordaba un poco desagradable y pensaba que todo Tennessee Williams iba a ser igual.

Pero La gata sobre el tejado de zinc es muy buena. Unos personajes muy bien definidos y unos actores que los clavan. Paul Newman y Elizabeth Taylor están magníficos y Burl Ives. Y también la otra familia, que estñan perfectos en su papel irritante, sobre todo . Por otro lado, la historia es conmovedora, sobre la relación entre padres e hijos con respecto a la herencia, un tema peliagudo, pero también sobre la amistad, el matrimonio, los hijos, el papel de un padre. Todo ello en un solo escenario, la casa del padre, a partir de diálogos trepidantes y contrastes entre habitaciones, entre personas. La escena culminante del padre y Paul Newman en el sótano, mientras los otros discuten es formidable. Y entre medias el alcohol y la muleta de Paul Newman como otros personajes más en la historia.

Buen comienzo en mi andadura por la obra de Tennessee Williams. Encima he descubierto por fin el origen del curioso nombre de la película. Ya me he hecho la lista de las siguientes de Tennessee Williams que tengo que ver con películas como La noche de la iguana, De repente el último verano, la propia Un tranvía llamado deseo, La rosa tatuada o Dulce pájaro de juventud, por la que siento curiosidad por el grupo de música Dulce pájara de juventud, cuya canción Gigalove está entre mis 100 canciones favoritas.

El oro de Moscú (nota = 5,3)

Tengo otra vez una ristra de películas sobre las que opinar que he visto desde el jueves. La primera es El oro de Moscú, que nos la pusimos como película de jueves, por ver alguna vez alguna española.

Y no defraudó como película de jueves ni como película española. Ni con el gran reparto que tiene, puesto que sale casi todo el mundo, se puede salvar a la película. Bonilla y Resines están como siempre, José Luis López Vázquez, lo poco que sale, es genial, a Santiago Segura, que es el mejor de la película, le pega más el papel de líder del grupo, es decir, como en Torrente, le pega más el papel de don Quijote que el de Sancho, Gabino Diego hablando andaluz es penoso, María Barranco insoportable, Neus Asensi demasiado exagerada, bueno, en verdad todos, el Chiquito venido a menos y sin gracia.

Y el argumento es muy muy simple, típico y lineal, aunque poco a poco se va complicando y va ganando algo de gracia, sobre todo con la aparición de Resines y Alfredo Landa. Pero, vamos, que no aporta nada ni hay nada que sorprenda. Hay momentos en los que algo me hizo gracia, pero , vamos, ni me acuerdo.

En resumen, una película completamente prescindible y sin gracia. Una pena. Que nadie espere algo como Los Serrano.